El caserío Goitizuri, situado en el barrio de Goitiolza, es uno de los más antiguos de la arquitectura popular de Lezama como demuestra la inscripción labrada en un tornapuntas de madera que fecha una primera reedificación del edificio en el año 1588. Al siglo XVI pertenece la perfecta silleria que aún lucen sus muros. En el XVIII fue reedificado por su dueño, Iñigo Goiti, y posteriormente, obras sucesivas han ido definiendo el aspecto moderno que hoy presenta.
El caserío Oxangoiti, en el barrio de La Cruz, constituye un hermoso ejemplo de casa rural de fines del siglo XVII ennoblecida, como casa solar que fue de la familia Ojangoiti. El edificio, de planta rectangular, cubre a dos aguas y se divide en dos pisos y camarote. La parte más destacada de este caserío y donde se concentran los elementos más nobles, es en el soportal.
Caserío Olazarra, emplazado en el barrio Garaioltza, es una obra correspondiente a los últimos años del siglo XVII. Constituye el máximo ejemplo de arquitectura fronteriza entre los estilos culto y popular.
Además de lòs mencionados, a lo largo de los siglos XVII y XVIII se realizaron en Lezama otras construcciones como los caserío Eguskiza, Iube, Olabarri, Elorria y Bixentine. Todos ellos siguen el modelo del caserío del Txorierri.